miércoles, 21 de junio de 2017

Sistema Genital Femenino

SISTEMA GENITAL FEMENINO
Se divide en órganos genitales internos y externos.
ÓRGANOS GENITALES EXTERNOS:
Vulva
Monte de venus
Labios mayores
Clítoris
Labios menores
Vestíbulo
Meato urinario
Glándulas de BartholinoHimen
Horquilla vulvar 
Perine



  
    VULVA: conjunto de órganos genitales externos de la mujer, se caracteriza por estar húmeda permanentemente, debida a la acción de las secreciones vaginales y a las excreciones de las glándulas cutáneas.
    MONTE DE VENUS: Prominencia que se localiza delante de la sínfisis púbica, constituido por tejido adiposo, cubierto por piel y vellos, distribuido en forma de triángulo invertido.
    LABIOS MAYORES: formaciones prominentes que parten del monte de venus en forma de repliegues redondeados, se dirigen hacia abajo y atrás para reunirse en la parte media del Periné; constituidos por tejido celular y conectivo, recubiertos por piel pigmentada, con glándulas sebáceas y vello.
    CLÍTORIS: órgano homólogo al pene, de uno a dos centímetros de longitud, situado en la parte superior del Introito, por encima del meato urinario; constituido por tejido eréctil que se fija al periostio del pubis. Provisto de una rica red venosa y sensitiva
    LABIOS MENORES: son dos repliegues de piel, pequeños y delgados, sin vello, localizados entre los labios mayores y el Introito, se unen en su parte anterior y posterior; la unión anterior origina el frenillo del clítoris
    VESTÍBULO: Espacio comprendido entre los labios menores, recubierto por epitelio escamoso estratificado, contiene el orificio vaginal - introito - , meato uretral, el himen o los rudimentos - carúnculas himeneales- y la desembocadura de las glándulas vestibulares que son de 2 tipos: las mayores o de Bartholino y las menores o de Skene se encuentran cerca al clítoris y alrededor del meato urinario.
    MEATO URINARIO: Orificio en forma de hendidura, por el cual desemboca la uretra hacia el exterior. Recubierto por epitelio transicional
    GLANDULAS DE BARTHOLINO: Son un par de glándulas, ubicadas en los labios menores y en la pared vaginal, desembocan en el introito. Su secreción lubrica la vulva y la parte externa de la vagina; cuando se infectan, se obstruye la luz del conducto, produciéndose generalmente abscesos (Bartholinitis ).
    HIMEN: Membrana anular que cubre parcialmente la entrada a la vagina, está formado por tejido fibroso y recubierto por epitelio estratificado plano. Se rompe al contacto sexual y sus restos se designan con el nombre de carúnculas himeneales.
    HORQUILLA VULVAR: Lugar donde se unen los labios mayores con los menores, en la parte posterior de la vulva.
    PERINE: Región comprendida entre la horquilla vulvar y el ano; está básicamente constituido por los músculos transversos del periné y el bulbocavernoso.
ORGANOS GENITALES INTERNOS

Vagina.
Útero:
   • Cuerpo.
    • Cérvix.
Trompas de Falopio.
Ovarios
VAGINA: conducto virtual músculo-membranoso que se extiende de la vulva al útero; se relaciona con la vejiga por su cara anterior y con el recto por su cara posterior. Su dirección es curva de afuera hacia adentro y de abajo hacia arriba. Mide entre 8 y 10 cm de longitud, es muy distendible, tiene paredes rugosas.
Se inserta en el útero formando los fondos de saco (anterior, posterior y laterales). Se sostiene mediante los ligamentos paracervicales (cardinales o ackenrodt ) y el músculo elevador del ano. Se encuentra conformada por: epitelio estratificado plano, capa muscular y tejido conectivo.
ÚTERO: órgano muscular, hueco, situado en la parte profunda de la pelvis, piriforme, está invertido y aplanado ligeramente su posición normal es en anteversoflexión; la cara anterior de este órgano se relaciona con la vejiga; la posterior con el recto; las laterales con los uréteres, la inferior con la vagina, la cual se inserta en su parte cervical, dejando una porción supravaginal y otra intravaginal. Mide de 7 a 8 cm de longitud, por 5 a 6 cm de ancho en la parte fúndica y 4 cm de espesor, se mantiene en su sitio gracias a los ligamentos de sostén; puede estar en anteversión, situación intermedia o retroversión.

SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO
El sistema reproductor femenino está constituido por los genitales internos: que comprenden dos ovarios, el útero y la vagina y los genitales externos: constituidos por un conjunto de estructuras denominadas el monte de Venus, los labios mayores, los labio menores,  el himen y el clítoris, acompañando a estas estructuras algunos tipos de glándulas y orificios procedentes de la vagina y de la uretra.
Las glándulas mamarias y la placenta se estudian dentro del sistema, por su importancia y relación con la reproducción.
Ovarios
Los ovarios son órganos pares situados cerca de las paredes laterales de la pelvis menor. Se unen a nivel del hilio del órgano mediante un repliegue del peritoneo (mesovario) al ligamento ancho del útero.
Tienen forma oval y miden, en el humano, aproximadamente, 4 cm. de longitud, 2 cm. de ancho y 1 cm. de espesor.
Tiene una doble función pues se encargan de originar los óvulos maduros y de la producción de hormonas esteroideas como el estrógeno y la progesterona.
Al corte longitudinal, en el ovario de la mujer joven se aprecian diferencias marcadas entre la zona periférica y la central, por lo que se definen en él una corteza y una médula.
La superficie de la corteza está revestida por un epitelio simple cúbico, que disminuya su grosor en la medida que progresa el envejecimiento. A este epitelio superficial se le denomina, erróneamente, epitelio germinativo, pues antiguamente se pensaba que de él derivaban las células sexuales. La médula contiene agrupaciones de células similares a la de la corteza y ella se destaca la zona del hilio. Como órganos macizos que son, los ovarios están constituidos por estroma y parénquima.
Estroma
El estroma formado principalmente por células fusiformes y sustancia intercelular, presenta en los cortes histológicos un aspecto característico de remolino. Por debajo del epitelio germinativo, el tejido conjuntivo del estroma presenta sus elementos constituyentes en disposición paralela a la superficie del órgano, recibiendo el nombre de túnica albugínea por lo abundante en sustancia intercelular fibrosa y lo escaso en vasos sanguíneos. El estroma de la médula está constituido por tejido conjuntivo laxo, con gran cantidad de fibras elásticas, fibras musculares lisas y vasos sanguíneos. Este estroma tienen importantes funciones relacionadas con la formación de las tecas foliculares y algunas de sus células se encargan de secretar hormonas esteroideas.
Parénquima
El parénquima de los ovarios lo constituyen los distintos tipos de folículos y sus derivados, que se observan solamente en la corteza del órgano.
Folículos ováricos
Las células germinales femeninas que migran hacia el ovario y llegan al estroma se denominan oogonias. Alrededor del tercer mes de vida embrionaria, las oogonias se transforman en células mayores denominadas oocitos primarios, las cuales, en el ovario en desarrollo se rodean de una capa de células epiteliales, constituyendo los folículos ováricos que primeramente son muy numerosos (aproximadamente un millón por ovario) y posteriormente muchos degeneran, destacándose que en la vida postnatal el número aproximado de folículos ováricos en ambos ovarios es de 400 000, de  los cuales llegan a ovular alrededor de 400 durante la vida sexual fértil de la mujer, que se estima de 30 años. El resto de los folículos sufren un proceso de involución denominado atresia folicular. Este proceso comienza antes de la pubertad y se continúa después de ella encontrándose folículos atrésicos en las distintas etapas del crecimiento folicular.
Folículos primordiales
El folículo primordial está constituido por el oocito primario, rodeado por una capa de células foliculares planas y que están separadas del estroma por una delgada membrana basal. Se localizan muy cerca de la túnica albugínea, en la zona más superficial de la corteza. El oocito primario es una célula grande de aproximadamente 30•m. Su núcleo, grande y pálido, presenta la cromatina finamente dispersa, y en el citoplasma se observan mitocondrias, un aparato de Golgi desarrollado y abundantes gotas de lípido.
Las células foliculares rodean al oocito, lo cual proporciona al folículo un diámetro total de aproximadamente 40 m.El oocito primario se encuentra en la profase de su primera división meiótica y completa esta etapa después de la pubertad, en los folículos ováricos preovulatorios.
Crecimiento folicular
Después de la pubertad, los cambios que ocurren en la mujer se deben a que los ovarios comienzan a realizar su función total. Esto es debido a la estimulación que la hipófisis anterior ejerce sobre el ovario, mediante la secreción de las hormonas gonadotropinas; estimulante de los folículos (FSH) y hormona luteinizante (LH).
Los primeros cambios que conducen al crecimiento folicular, se observan en las células foliculares. Primero de planas pasan a cúbicas, después a cilíndricas y seguidamente comienza la proliferación, convirtiéndose en un epitelio estratificado que constituye la membrana granulosa  Según sucede esto, el oocito primario aumenta de tamaño y alcanza el doble de su diámetro original. El oocito y las células foliculares que lo rodean comienzan a segregar un material de naturaleza mucopolisacárida, que al densificarse constituye la denominada zona pelúcida.
Al M/E se observa que la membrana del oocito presenta microvellosidades que se ponen en contacto con proyecciones citoplasmáticas de las células de la membrana granulosa, que atraviesan la zona pelúcida. De esta manera, el oocito recibe las sustancias nutritivas para su crecimiento. Las células de la membrana granulosa empiezan a segregar un líquido claro que se acumula entre ellas, creando pequeñas oquedades que posteriormente confluyen en una sola cavidad, denominada cavidad folicular o antro folicular). El líquido claro o líquido folicular tiene características algo diferentes al líquido tisular.
El folículo continúa su crecimiento, y el oocito primario sigue contenido en el espesor de la granulosa, y se observa cubierto por muchas capas de células foliculares que forman una corona su alrededor; constituyen la corona radiada.
Cuando ya está completamente formado el antro folicular, el oocito y su corona radiada quedan unidos a la membrana granulosa mediante un pedúnculo celular, denominado cúmulo ooforos o colina germinal Por fuera de la membrana basal, el estroma ovárico que rodea a la membrana granulosa comienza a organizarse en una envoltura celular que se denomina teca. En esta capa se distinguen dos zonas: la teca externa constituida por tejido conjuntivo denso poco vascularizado y la  teca interna, rica en elementos celulares y capilares sanguíneos.El folículo desarrollado totalmente es muy grande y se proyecta en la superficie del ovario. Todos los cambios anteriormente descritos en los folículos ováricos hasta llegar a su completa maduración, están regidos por la secreción de las hormonas FSH y LH por parte de la hipófisis anterior.
Primeramente aumentan los niveles de FSH, la cual parece ser responsable del crecimiento y el desarrollo folicular; luego ocurre el aumento de la secreción de LH que tiene dos efectos sobre el folículo: la ovulación y la formación del cuerpo amarillo. El folículo preovulatorio, culminado su crecimiento, es un folículo maduro denominado también folículo de Graaf.
Folículo maduro
El folículo maduro de Graaf ocupa por su tamaño, todo el espesor de la corteza y sobresale de la superficie del ovario. Está constituido por los siguientes elementos: oocito, zona pelúcida, corona radiada, colina germinal (cúmulo oofuros), antro folicular (lleno de líquido folicular), membrana granulosa y la teca con sus dos capas, interna y externa
Células hiliares
Son células epitelio grande de forma redondeada u oval, con un citoplasma granular o espumoso eosinófilo Se observan en relación con los vasos sanguíneos y con los nervios en el hilio del ovario. Tienen semejanza con las células intersticiales del testículo y contienen lípidos, esteres de colesterol y lipocromos y en ocasiones cristales citoplasmáticos similares a los de Reinke. Sus características citológicas son las de las células endocrinas activas. Las células hiliares se observan más en el embarazo y en la menopausia. Los tumores de estas células causan efecto masculinizaste, por lo que se piensa que producen andrógenos.
Ovulación
Este proceso tiene lugar cuando la maduración del folículo es completa, y  éste se proyecta en la superficie del ovario. Esta zona se denomina estigma y su ruptura ocurre a este nivel, liberándose líquido folicular junto con el oocito secundario y su corona radiada, los que caen en la cavidad peritoneal y son captados por la trompa.
Al parecer, el factor que desencadena la ruptura de la pared del ovario es el aumento de la vascularización de la teca interna y el aumento en la producción del líquido folicular. En cada ciclo, generalmente, es expulsado un oocito que conserva su capacidad fecundante durante 24 h. En la mujer, el ciclo ovulatorio generalmente tiene una duración de 28 días.
Cuerpo amarillo
El cuerpo amarillo se forma a partir de las células de la membrana granulosa y de la teca que quedan en el ovario, cuando el folículo se ha roto.
Tras la ovulación la cavidad resultante se llena de sangre como consecuencia de la hemorragia, formando después un pequeño coagulo. La sangre derramada se mezcla con el líquido folicular residual y quedan en la parte central del folículo.
La pared del folículo roto, se colapsa y forma pliegues, las células de la membrana granulosa y de la teca proliferan y aumentan mucho de tamaño, convirtiéndose en las llamadas células luteínicas.
En el citoplasma de las células luteínicas referidas se acumulan goticas de lípido y pigmento, dándole el aspecto de un cuerpo amarillo o cuerpo lúteo
.El cuerpo amarillo funciona como una glándula endocrina temporal, secretando la progesterona que actúa sobre la mucosa uterina.
Debido a la estimulación mantenida de  LH, el cuerpo amarillo se desarrolla y alcanza un diámetro aproximado de 2 cm. Si se produce la fecundación, el cuerpo amarillo permanece durante algunos meses y aumenta notablemente de volumen, denominándose entonces cuerpo amarillo del embarazo. Si por el contrario, el óvulo no es fecundado, se nombra cuerpo amarillo de la menstruación, y se mantiene aproximadamente 10 días con posterioridad a la ovulación, luego de lo cual comienza a involucionar.
La involución trae consigo disminución en la vascularización y el tamaño de las células que experimentan degeneración grasa. Además, se incrementa el tejido conjuntivo entre las células luteínicas, y se transforma así el cuerpo amarillo en una cicatriz blanca denominada cuerpo albicans. Cada cuerpo albicans permanece en los ovarios de la mujer como cicatriz resultante de las ovulaciones y embarazos durante la vida sexual.

Ultra estructura de las células que producen las hormonas ováricas

Las hormonas producidas en el ovario: estrógeno y proges-terona, son hormonas de tipo esteroide. El estrógeno es producido por las células de la teca interna de los folículos en crecimiento. Estas células son alargadas y se rodean de muchos capilares; en ellas, los organitos más desarrollados son el REL, el
Aparato de Golgi, los ribosomas libres y algunos lisosomas. También se observan goticas de lípidos y mitocondrias; estas últimas presentan crestas tubulares.
Los estrógenos alcanzan su mayor concentración en el período preovulatorio, aunque en la mujer la secreción de estrógeno ocurre en todo el ciclo.
Las células que secretan progesterona, se plantea que son las células de la membrana granulosa que se transforman en células luteínicas por influencia de la LH.
Son células grandes, con gran desarrollo del REL y del Aparato de Golgi; al igual que las células descritas anteriormente, también presentan RER y gotas de lípidos.
Ciclo ovárico
Como explicamos en párrafos anteriores, la maduración de los folículos y la formación del cuerpo lúteo están influidas por las hormonas FSH y LH producidas por células basófilas de la adenohipófisis. El carácter cíclico de los eventos que ocurren en el ovario ha motivado la descripción del ciclo ovárico.
El ciclo ovárico tiene dos etapas: la folicular (estrogénica ó pre•ovulatoria) es influida por la FSH hipofisaria; en esta etapa ocurre el crecimiento de los folículos y la secreción de estrógenos. Después de la ovulación, influida por la LH se desarrolla el cuerpo amarillo, el que actúa como glándula temporal que secreta progesterona. Este ciclo está vinculado estrechamente con el ciclo endometrial.
Trompas uterinas
 Las trompas uterinas, también conocidas como trompas de Falopio u oviductos, son los primeros órganos que componen el sistema de conductos.Se presentan, normalmente, en número de dos,  y se extienden de forma horizontal a ambos lados del fondo del cuerpo del útero en el borde superior del ligamento ancho, con sus extremos libres en íntimo contacto con los ovarios.
En la mujer tienen una longitud de 10•12 cm.  y se describen en cada una cuatros segmentos anatómicos: intersticial, unido a la pared del útero; istmo, segmento lineal estrecho cercano al útero; ampolla, parte muy dilatada, e infundíbulo o terminación abierta del tubo, que presenta unas prolongaciones digitiformes de-nominadas fimbrias.
La pared de la trompa, responde a las características de los órganos tubulares y  está formada por tres capas: mucosa, muscular y serosa. 
Mucosa
Está dispuesta en pliegues longitudinales altos, que al corte transversal dan el aspecto característico de la trompa. Dichos pliegues posiblemente aseguren la vitalidad del óvulo en su recorrido por la trompa. En la mucosa el epitelio de revestimiento es cilíndrico simple, y en él se observan dos tipos de células: ciliadas y secretoras. La altura de este epitelio está en dependencia de las fases menstruales, teniendo su máxima altura al tiempo de la ovulación.
Se han descrito otros dos tipos de células en este epitelio, la célula intercalar, como una célula secretora residual, y la célula basal de reserva, domo células intraepiteliales de la serie linfoide
La lámina propia es de tejido conjuntivo con muchas células, donde se observan algunas células fusiformes, las cuales tienen una potencialidad parecida a la del endometrio, pues reaccionan de forma similar a estas últimas si un óvulo fecundado se implanta en la mucosa de la trompa.
Muscular. Está constituida por dos capas de fibras musculares lisas: una interna circular y otra externa longitudinal. Los límites entre las capas no están bien definidos. El peristaltismo de esta capa muscular contribuye al desplazamiento del óvulo por la trompa y se ha comprobado que dicho movimiento aumenta en el periodo ovulatorio, además de estar sometido a control hormonal.
Serosa Está constituida por tejido conjuntivo laxo, revestido por mesotelio.
Útero
El segundo segmento del sistema de conductos lo constituye el útero, órgano tubular de paredes gruesas que se encuentra situado en la pelvis menor. El útero presenta una forma algo aplanada en dirección dorsoventral y mide, en la mujer no grávida, aproximadamente 7 cm. de longitud, 5 cm. de ancho en su porción superior y 1.5 cm. de espesor.
Presenta cuatro regiones: fondo, o parte superior por encima de la zona de penetración de las trompas: cuerpo, porción más estrecha; cuello o parte terminal del órgano que desemboca en la vagina e istmo, zona estrecha entre el cuerpo y el cuello.
El espesor de la pared del útero lo constituyen tres capas, que del interior al exterior son: mucosa o endometrio, muscular o miometrio y serosa o perimetrio.
Endometrio
El endometrio o mucosa uterina, está constituido por un epitelio de revestimiento y una lámina propia de tejido conjuntivo, ocupada en todo su espesor por glándulas tubulares simples cuyos conductos desembocan en la luz del útero a través del epitelio superficial. Este epitelio, al igual que el de las glándulas, es cilíndrico simple y presenta células ciliadas y secretoras.
El tejido conjuntivo de la lámina propia presenta un tipo de célula estrellada en relación con fibras reticulares y otros elementos de la sustancia intercelular. También se observan otras células como linfocitos, granulocitos y macrófagos.
El endometrio está sometido a cambios cíclicos que guardan relación con la actividad ovárica. En la mujer sexualmente madura, no embarazada y aproximadamente cada 28 días, se desintegra y desprende la porción más interna del endometrio, que queda libre en la cavidad del útero y se mezcla con la sangre producida por la exfoliación y con la secreción de las glándulas uterinas. Esta mezcla pasa por el conducto cervical y por la vagina, constituyendo el flujo menstrual. Después de cada menstruación el endometrio se regenera.  Es conveniente dividir al endometrio en dos zonas, que difieren tanto en su morfología como en su función; estas son: zona basal y funcional.La zona basal representa una franja estrecha pegada al miometrio y no se modifica notablemente durante el ciclo menstrual. En ella se encuentran los fondos de las glándulas uterinas. La zona funcional sin embargo, cambia totalmente su carácter durante el ciclo, perdiéndose casi por completo durante la menstruación y regenerándose posteriormente a partir de la zona basal.
Endometrio durante el ciclo menstrual
El ciclo menstrual comienza con el primer día de la menstruación y presenta las siguientes fases:
1. Menstrual
2. Proliferativa
3. Progestacional
4. Isquémica
   .
Fase proliferativa
Esta fase se extiende desde el cuarto día hasta uno o dos días después de la ovulación y también se de-nomina, fase estrogénica o folicular. Se caracteriza por la rápida regeneración del endometrio a partir de la capa basal, que alcanza de 2 a 3 mm de espesor. Las células superficiales de las glándulas rotas tienen forma cilíndrica baja y en ellas se observan numerosas mitosis. Las células del tejido conjuntivo también proliferan y regeneran la lámina propia. Las arterias en espiral  comienzan a crecer en la zona de regeneración, etapa durante la cual está ocurriendo en el ovario el crecimiento de los folículos y la secreción de estrógenos Fase Progestacional. No se puede establecer con exactitud cuál es el día de inicio de esta fase, debido a lo variable que es el día de la ovulación. En ella, el grosor del endometrio ha alcanzado aproximadamente 6 mm por la hipertrofia que experimentan las células glandulares, las cuales se mantienen en secreción activa. Las arterias en espiral se desarrollan completamente y las células de la lámina propia se transforman en células desiduales, acumulándose en ellas gran cantidad de glucógeno. Al igual que las células de las glándulas, estas se vuelven tortuosas y presentan ensanchamientos irregulares, especialmente en la zona media del endometrio.
Si se produce embarazo las células desiduales aumentan en número y persisten hasta el momento del parto. Esta etapa se denomina Progestacional, porque los cambios que ocurren en el endometrio se deben a la progesterona secretada por el cuerpo amarillo.
Fase isquémica. Comienza a los 13 o 14 días después de la ovulación y en ella los vasos sanguíneos experimentan cambios intensos. El día anterior a la menstruación la circulación en las arterias espirales se hace más lenta y estas se contraen por largo tiempo, por lo cual el endometrio que las rodea se vuelve pálido. Pasado dicho tiempo las arterias en espiral se dilatan nuevamente, y la sangre que llega a las arteriolas y capilares escapa a través de sus paredes penetrando en la lámina propia y acumulándose debajo de la superficie del endometrio. Así comienza de nuevo la fase menstrual.
Miometrio
Esta capa, la más gruesa de las tres que forman la pared del útero, está integrada por haces de fibras musculares lisas, separadas entre sí por tejido conjuntivo..
Los haces se disponen en tres capas que no tienen límites definidos. La externa y la interna son delgadas y presentan las fibras en disposición longitudinal.
La media, que es la más gruesa tienen las fibras musculares dispuestas circular y oblicuamente. En ella hay grandes vasos sanguíneos, lo cual ha motivado que reciba el nombre de estrato vascular
La longitud de las fibras musculares lisas del útero depende del estado en que este se encuentre. En el útero no grávido miden aproximadamente 0.25 mm de longitud. Durante la preñez, las fibras musculares lisas se incrementan en número y aumentan de longitud, llegando a medir hasta 5 mm. Este crecimiento del miometrio durante el embarazo, se debe básicamente a los estrógenos producidos por la placenta.
Perimetrio
Esta capa está formada por una serosa delgada típica (tejido conjuntivo limitado por mesotelio), que se continúa con el peritoneo del ligamento ancho, excepto en la mitad inferior de la cara anterior que se pone en contacto con la vejiga urinaria.
Cuello uterino
Constituye la parte más baja y estrecha del útero, y presenta características diferentes de las que presentan la pared y la mucosa del cuerpo del útero. La mucosa del conducto cervical, llamado también endocervix, está formada por un epitelio cilíndrico simple y una lámina propia de tejido conjuntivo que contiene muchas glándulas tubulares ramificadas de gran volumen, las que en el extremo vaginal del conducto tienden a adoptar una dirección oblicua desde la luz hacia el cuerpo del útero.
La lámina propia es de tejido conjuntivo fibroso celular, y no contiene arterias espirales ni se modifica apreciablemente durante el ciclo menstrual. Sin embargo, la secreción mucosa de las glándulas cervicales aumenta durante la ovulación, dicha secreción aumenta por acción de los estrógenos.
La porción del cuello que se proyecta en la vagina. Llamado también exocervix, está recubierta por un epitelio plano estratificado no queratinizado (similar al de la vagina). Este tipo de epitelio suele extenderse hasta poca distancia dentro del conducto cervical. Esta unión es denominada unión escamo celular, donde ambos epitelios se relacionan de forma abrupta, constituyendo una zona de riesgo en el desarrollo del cáncer cervico-uterino.
La porción del útero con la cual se une el cuello recibe el nombre de istmo uterino, y se considera la porción más estrecha del órgano; a nivel de su extremo cervical es donde la típica mucosa del cuello se transforma en el tipo endométrico. El extremo superior del istmo es la zona donde la luz se estrecha (orificio interno) antes de abrirse completamente en la cavidad del cuerpo del útero. La transición entre el tipo de epitelio cervical y el endométrico es gradual.
Vagina
 La vagina es un órgano tubular de aproximadamente 10 cm. de longitud. Se encuentra situada entre la vejiga (anterior) y el recto (posterior). Sus funciones principales son servir como receptáculo del pene durante el coito, y como canal del nacimiento durante el parto.
En condiciones pasivas sus paredes están colapsadas. La pared de la vagina, como órgano tubular, está constituida por tres capas: mucosa, muscular y adventicia.
Mucosa
Presenta numerosos pliegues transversos o arrugas y el epitelio es de tipo estratificado plano húmedo, varía de grosor según la fase del ciclo menstrual.
La lámina propia es de tejido conjuntivo fibroelastico, con gran infiltración de linfocitos.
Muscular. Formada por dos capas: una interna con fibras dispuestas circularmente y otra externa con fibras en disposición longitudinal.
Adventicia Está formada por tejido conjuntivo denso, con un gran plexo vascular y numeroso terminaciones nerviosas.
Glándulas mamarias
Las glándulas mamarias son glándulas especializadas de la piel, pero se estudian en este capítulo por su estrecha dependencia tanto hormonal como funcional. En los mamíferos estas glándulas han evolucionado para garantizar la alimentación del recién nacido, ya que estos nacen "inmaduros" y dependientes de la madre.
Las glándulas mamarias se forman en el embrión aproximadamente al final de la sexta semana del desarrollo embrionario y se observan como dos bandas de ectodermo que se denominan líneas mamarias o lácteas. Se localizan desde la axila a la ingle, a ambos lados del abdomen. Se pueden formar en pares a lo largo de la línea mamaria y su número y localización está en dependencia de la especie animal.
En el hombre, generalmente se desarrollan dos, pero no obstante pueden formarse brotes o esbozos mamarios supernumerarios, dando lugar a glándulas mamarias extras o polimastia.
Se localizan en la región pectoral, y en ellas se observa una zona redondeada de piel pigmentada, que se denomina areola, y una elevación cónica que constituye el pezón. Las mamas, se pueden considerar glándulas sudoríparas modificadas. Se clasifican como de tipo tubuloalveolar compuesta y de secreción merocrina y apocrina.


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